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14, mar 2019 Sala de Convivencia: una nueva forma de apuntar al cambio de paradigma

Hasta finales del 2018, una expulsión de clases significaba salir de sala, dirigirse a Inspectoría con una anotación, y esperar que pasaran las horas correspondientes a la falta cometida. A partir de este año, el nombre de “Inspectoría”, no se utilizará más en nuestro Colegio. En su lugar, tenemos la nueva Sala de Convivencia: un espacio donde la reflexión acerca de la situación es lo más importante. Ya no se trata de solo esperar, sino de recibir a los estudiantes, conversar con ellos sobre lo sucedido, y juntos buscar las razones, conocer las circunstancias, reconocer el error y buscar la forma de repararlo. “El encargado de convivencia del nivel correspondiente, va a recibir a la alumna o alumno.  Va a preguntar qué pasó y se dará una conversación al respecto”, dice Andrea Valenzuela, encargada de convivencia escolar de nuestro Colegio.

Pero esto no queda ahí: si el estudiante está en condiciones de volver a la sala, volverá. Si necesita más tiempo, se quedará en la sala, y más tarde, deberá llevarse está reflexión a su casa. A partir de este proceso, aparece el “acto reparatorio”, el cual busca, justamente, recomponer la falta. Este puede consistir en una disculpa, una reposición en caso de daño a objetos, o incluso, una carta. Nuestra encargada de convivencia explica que, “Quien elige el acto puede ser el niño o niña, también puede hacerlo en conjunto con su familia, y a veces lo dirá el colegio de acuerdo a nuestro reglamento interno. En este camino, hemos encontrado que muchas veces es el mismo estudiante quien pone el acto, y eso se nota que nace desde una profunda reflexión”.

Esta renovación surge a partir de la necesidad de un cambio de paradigma que existe hoy en la educación – particularmente en nuestro Colegio a través del modelo VESS -, donde se busca mirar las necesidades de los estudiantes y entender que se aprende mejor cuando las emociones están contenidas, y la integración al medio es más fluida y acogedora. “Hoy se han incorporado nuevos factores que miden el aprendizaje, por ejemplo,  la convivencia, que  tiene que ver con el sentido de pertenencia y con cómo nos sentimos en el espacio que habitamos. Pasamos de un modelo normativo, donde “el menor” está en nivel inferior, a una mirada donde el niño, niña o joven es un sujeto de derechos”, relata. Hoy, buscamos guiarnos por los nuevos principios que rigen en la educación. Las causas siguen teniendo un efecto o consecuencia, pero el proceso para enfrentarlo es distinto. El cambio de paradigma se refleja en que en una escuela tutelar - modelo del pasado -, el conflicto es evadido y visto como un gran problema. En cambio, en la actualidad, en una escuela con enfoque de derecho, el conflicto es visto como una oportunidad: se aborda y es tomado como una posibilidad de transformación.

¿Qué deben hacer los papás si su hijo es enviado a la Sala de Convivencia?

“Lo que esperamos es que, primero, ese niño o esa niña reciba una escucha activa, y que no reciba un reto inmediatamente. Que pueda haber unan reflexión en la casa puedan hacer ver a ese hijo o hija dónde estuvo el error y poder corregirlo juntos. Preguntar: “¿Qué crees tú que deberíamos hacer? ¿Qué crees que deberías solucionar? ¿Cómo crees que te sentirías tú si falto el respeto?”. Yo creo que hoy el valor de la empatía cumple un rol fundamental en la educación: poder sentir y percibir que sintió el otro es clave”.

Los distintos espacios de la nueva Sala de Convivencia:

Sala de mediación: si el estudiante tuvo algún conflicto con algún compañero, en este lugar el niño o niña puede ser entrevistado de manera tranquila. También en ese espacio se pueden sentar ambos niños en conjunto con un encargado de convivencia quién mediará el problema.

Rincón de la calma: este lugar ponen las emociones de los niños como un punto central de su desarrollo. Si el niño o niña tiene un algún desborde emocional, o alguna fragilidad, este espacio es donde se puede sentar de manera tranquila. Aquí se puede reflexionar, encontrar un espacio de calma en soledad o también en la compañía de otras personas. Además, aquí se encuentra el Manqueoso, un símbolo que nos ayuda a volver a lo mejor de nosotros, que además es un referente del buen trato desde Pre-Kinder a Segundo Básico.

Mesas cooperativas o de trabajo en equipo: este espacio está destinado a que el niño o niña pueda realizar su trabajo académico, ponerse al día, entre otras actividades.

Lugar de lectura: los niños que necesitan estar en ese espacio, ya sea por certificado médico u otra razón particular, pueden leer y estar en un momento tranquilo.

Así, hoy día contamos con espacios que están armados para las distintas necesidades que se puedan presentar, y damos un nuevo paso en la formación de seres humanos integrales. Nos despedimos de la Inspectoría, y recibimos con cariño a nuestra nueva Sala de Convivencia.

www.ssccmanquehue.cl - 2015 Todos los derechos reservados ©
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